lunes, 12 de agosto de 2013

La Bioconstrucción y sus 25 reglas básicas

La construcción, después de la borrachera de la burbuja inmobiliaria está de resaca. Durante esta época se ha construido hasta no poder más, y el último ejemplo de esto es el informe de Greenpeace “Destrucción a toda costa 2013” que da fe de la destrucción de los 500 primeros metros de costa en España. 

Destrucción de la costa


Estos años hemos incluso llegado a olvidar en algunos casos el fin que persigue la construcción de cualquier hogar: conseguir el máximo confort de las personas que viven en él. Se ha construido en lugares vírgenes, con materiales hechos de forma industrial a miles de kilómetros, pinturas con sustancias tóxicas, energías no renovables dependientes de importaciones del exterior, sin estar adaptadas a las necesidades de los moradores, etc. 
El resultado de todo ello: que lo que parece que no paga nadie (por lo que nos ahorramos), al final lo acabamos pagando entre todos (se tienen que tener en consideración todos los costes).

Y después de toda buena borrachera al igual que después de toda buena  tormenta, viene la calma. La calma en dónde deberemos aprender de los errores del pasado, otra vez dejar de lado el pensamiento lineal al que nos han educado, utilizando la ciencia y la tecnología para crear un nuevo camino hacia una construcción hecha realmente para las familias. Hay quienes pensamos que en los próximos años va haber un nicho de mercado basado en arreglar el desbarajuste de la burbuja (Ejemplo: Noticia: La Sareb abre la puerta a la demolición de obras inconclusas).